“Nasty Baby” usa el realismo más puro para hablarnos de la violencia invisible

Un chico con acento latino recibe en su piso, típico escenario brooklinense, al dueño de una galería de arte. Tras una breve conversación sobre las plantas que decoran la luminosa cocina, le explica que su nuevo trabajo será un vídeo donde él, artista en su treintena, imitará los movimientos de un bebé. La obra, Nasty Baby, da nombre a la última película del director chileno Sebastián Silva, presentada esta semana en el Festival Internacional de Cine de Autor de Barcelona.

La obra de nuestro protagonista nace de sus emociones y reflexiones respecto a su situación. Él, Freddy, artista gay que vive en Brooklyn con su pareja, está intentando “hacer un niño” con su mejor amiga, Polly, interpretada a la perfección por Kristen Wiig. Pero el esperma de Freddy no es lo suficientemente bueno y es su pareja, Mo (Tunde Adebimpe), quien acaba ayudando a Polly en su proceso de ser madre, no sin antes pasar por un proceso de duda y aceptación resignada. En paralelo a su situación, también evoluciona la obra de Freddy, que acaba incluyendo a su círculo de amigos en un proyecto que empezaba en solitario.

Silva escribió, dirigió y protagonizó esta película en la que los personajes se nos presentan de la forma más real posible, con una infinidad de matices en cada uno de ellos. Jóvenes alternativos en un Brooklyn que, al ponerse de moda, tiene que lidiar con las diferencias entre los antiguos vecinos del barrio, algunos de los cuales se resisten a abandonarlo, y los nuevos inquilinos, con más poder adquisitivo y más exigencias. Una situación que el espectador va imaginándose a lo largo de la película, augurando que algo está por venir, aunque sin saber muy bien por dónde le llevará la mirada de Silva.

El conflicto llega tarde, cuando ya queremos a Freddy, Mo y Polly, cuando hemos llegado a entenderles y a imaginarnos a nosotros mismos o a ese amigo nuestro en la pasividad de Mo o los momentáneos ataques de rabia de Freddy. El conflicto llega y toma al espectador por sorpresa, le vuelve el mundo al revés y le conquista incluso más de lo que lo había hecho hasta el momento. Todo lo que habíamos pensado sobre estos personajes se nos pone un poco en duda y nos encontramos debatiendo cuestiones morales con nosotros mismos. Esenciales para este conflicto son los molestos vecinos The Bishop (el Obispo) y su pareja, encarnados por Reg E. Cathey y Constance Shulman, a los que recientemente hemos visto en House of Cards y Orange is the New Black, respectivamente.

El realismo de la película aumenta con la multiculturalidad que nos presenta. La diversidad neoyorkina más real se transmite con una multitud de culturas y de acentos –incluso escuchamos en numerosas ocasiones un español muy chileno en las conversaciones entre Freddy y hermano Chino (Agustín Silva), algo sorprendente en un filme de producción americana rodado en inglés.

Al final, lo que en un principio parecía ser unos de los elementos principales de la película, la obra Nasty Baby, se convierte en una simple anécdota que deja paso al naturalismo de Freddy, Mo, y Polly y a su mundo puesto patas arriba por un cúmulo de acciones fortuitas que perseguirán al espectador durante días.

Artículo publicado en Indiewood/Hollywoodn’t el 3 de Mayo de 2016. Artículo original: http://indienyc.com/nasty-baby-usa-el-realismo-mas-puro-para-hablarnos-de-la-violencia-invisible/

Las 5 películas del Festival de Sitges que no te puedes perder

La 48ª Edición del Festival de Cine Fantástico de Sitges ha terminado y las cifras han salido a la luz. Este año, el mayor evento de cine de género en España ha aumentado las ventas en un 20,8%, después de vender 77.955 entradas, contra las 64.509 del año pasado. Los ingresos por ventas también subieron, en este caso en un 23,1%.

Las cifras de este año muestran de nuevo la fidelidad de una audiencia entregada al cine fantástico y de terror, así como la notoriedad que esta celebración está ganando tanto en el país como a nivel global. Parte del éxito del Festival se debe a la gran cantidad de películas que se proyectan anualmente y a su calidad. En Indiewood/Hollywoodn’t hemos querido acercarte a las 5 cintas que no te puedes perder.

The Invitation (Karyn Kuzama)

El jurado consideró este largometraje dirigido por Karyn Kuzama como la Mejor Película. En este thriller, la muerte de su hijo cambia para siempre la vida de los protagonistas, encarnados por Logan Marshall-Green y Tammy Blanchard. Ella desaparece poco después de que lo haga su hijo. Volverá unos años más tarde, pero lo hará muy cambiada. La intriga y el suspense de este film han hecho que enamorara al jurado, que le ha otorgado el premio más importante del Festival.

The Final Girls (Todd Strauss-Schulson).

Cine dentro del cine. Esto es lo que propone The Final Girls. Taissa Farmiga da vida a Max, la hija de una estrella de cine que, por motivos que el espectador tendrá que descubrir, acaba junto con sus amigas dentro de una de las películas de terror protagonizadas por su madre. El largometraje cuenta con la presencia de otros nombres conocidos como Thomas Middleditch, Adam DeVine y Nina Dobrev. The Final Girls ha cautivado al público del festival, y ha conseguido llevarse el Premio Especial del Jurado y el reconocimiento al Mejor Guión.

TURBO KID copia
Directors of Turbo Kid, winner of Best Music Award
Turbo Kid (Anouk Whissell, François Simard, Yoann-Karl Whissell)

En este Festival se ven muchas vísceras, y Turbo Kid no iba a ser una excepción. Esta producción mezcla fantasía y romanticismo, protagonizada por dos preadolescentes a los que toca vivir una época especialmente dura. Turbo Kid, nuestro súper héroe, y su compañera Apple tendrán que luchar por su vida en un mundo tomado por los robots y en el que el agua se ha convertido en el bien mejor preciado. Las tres proyecciones crearon interminables colas en las calles de la ciudad y ovaciones dentro de las salas. Y es que ya se sabía que Turbo Kid no dejaría indiferente a nadie. El jurado le dio el premio a la Mejor Música.

Into the Forest (Patricia Rozema)

Un Festival como el de Sitges no podía tener mejor final de fiesta que la proyección de Into the Forest en la ceremonia de clausura. Patricia Rozema dirige a las conocidísimas Ellen Page y Evan Rachel Wood en este universo en el que, como en Turbo Kid, nos encontramos ante un futuro muy distinto. Cuando la humanidad está cerca de vivir su final, Nell y Eva tienen que ingeniárselas para sobrevivir al hambre y a problemas tanto físicos como sociales. Un drama de supervivencia que da un descanso al terror del Festival.

Bone Tomahawk (Craig Zahler)

Nacido en Florida, Craig Zahler se va de Sitges con el premio a Mejor Director

Craig Zahler won Best Director Award
Craig Zahler won Best Director Award

bajo el brazo. Su opera prima Bone Tomahawk es un buen ejemplo del retorno del género Western, que también ha tenido su lugar en esta edición del Festival. Texas, caníbales y un reparto excepcional encabezado por Kurt Russell, Patrick Wilson y Matthew Fox hacen el cóctel perfecto para que esta película sea todo un éxito.

Artículo publicado en Indiewood/Hollywoodn’t el 27 de Octubre del 2015. Artículo original: http://indienyc.com/las-5-peliculas-del-festival-de-sitges-que-no-te-puedes-perder/

“We need to fight to make movies and encourage young girls”

Joyce A. Nashawati is presenting her opera prima, Blind Sun, at Sitges Film Festival. Born in Beirut and raised in Ghana, Kuwait and Greece, she studied in the United Kingdom and moved to France, where she is currently based. Her international background clearly influences this movie, where three different languages are spoken at all times. In it, Ashraf arrives to a villa in a hot and dry area of Greece, where he will have to fight both real threats and his own ghosts. In our conversation with this young director, we talk about the movie, its future and the presence of women in the movie industry.


How do you come up with the idea of Blind Sun, something different from what we have seen before?

I’ve always liked genre movies a lot, and that’s what I have been doing in my short movies. It’s more the mystery type of genre film, I like it when you are not sure if what happens is real or just a dream. I like to work from there. Bling Sun was mostly the desire to do something under hot weather and sun. Because when we have traditionally created fear, it has been at night. It’s a tradition in the cinema of Northern countries, like England, where you imagine mist and forest…

And Dark.

Yes! I wanted to adapt it to where I grew up, the coast near Athens and give it a Mediterranean feeling.

You were saying that you wanted to do something in day light. How do you create mystery in this atmosphere?

I think that tension can work both in day light and night, because tension depends also on the storyline. Here, you are in an open space and open spaces can make you feel dizzy; it also comes from the sensations of the character. He feels blinded. And I also used the heat, because we spend a lot of time with the main character, so I wanted for people to feel what he’s feeling physically.

That’s very interesting. How much of this is real and how much happens in Ashraf’s mind?

It kind of remains open.

Exactly. At the beginning everything feels real but after the bathtub scene you start wondering if he’s actually imagining it. Do you want to leave it open?

I like the idea of leaving it open because as a spectator, I really like movies that keep me questioning when I leave the theatre so, personally, I enjoy it. Not everyone enjoys it, some people actually gets angry, but that’s why I kept it open myself. At the end, there are some elements that can push you to think that it’s all in his head: when you hear scream of a child, the wife… But some people don’t hear them. It’s very much a question of desire, I think. When you are watching a film, if you don’t want to come out of the dream -or the nightmare- you do not hear.

It’s the viewer who feels it.

The viewer decides. Some people directly know -or think- that it’s in his mind, and some other people don’t hear anything and they say it’s all real.

Right. And what’s the role of the drought that Greece is going through in this movie? We see that they cannot use water… Is it because you wanted to add social issues to it or because of the heat we need to feel in order to empathize with Ashraf?

It’s a mix. I thought that since my themes are heat, water is a good way to relate the story to Greece today, but in a metaphorical sense. Because Greece is in a situation where they’re lacking essential things and, instead of using money, which would be a socially realistic way of presenting the current situation in Greece, I decided to use water to adapt that to my story.

Switching to you as a director, you grew up in different places. How did that affect you when you decided to become a filmmaker?

Ah, I never thought of that. I was thinking about it the other day, because someone asked me something similar to this, but when I was a kid I became a cinephile very early and I liked to watch movies all the time. I think the movie theatre kind of became my home, because I was travelling a lot. So, first of all, it helped me become a cinephile; maybe not a director, but a cinephile.

And how does it currently affect your movies? For instance in this movie they speak three different languages, which is not common for a film.

Yes. I think it did affect it. Being my first feature film, I probably put personal things in it even without noticing. It was after finishing it that I realized that, industry-wise, it is very complicated to make a movie where they speak different languages, but it made it personal for me, because I always lived surrounded by many languages at the same time. And I also found it contemporary, because now people are more and more like me. When I was a kid, it was rare, but now it is also a way to talk about how everyone is living. Like yourself, you live in the U.S. I’m in France… And also, because the story is also about someone lonely, the different languages help isolate him.

We read a couple of weeks ago that in the U.S a really short percentage of movie directors are women. Why do you think it is that there are so few women in the industry?

For some reason, I think that in France there are more movie directors. It might be because I notice them, because they are women, or maybe it’s true that there are more. Why it is happening is something that I don’t know. I really don’t know. It’s something that we should think about.

So, do you think that in Europe it’s a different story?

The thing is, I may be biased by the fact that I’m a girl. Therefore, I know girls who make movies, I meet them and we talk about movie making… But I would really like to know the percentage, maybe it’s lower and I just don’t feel it this way.

We’ll definitely try to find out. What do you think we could do to change this tendency and bring more women into filmmaking? Do you think that something could be done within the industry?

That’s a difficult question. It’s such an important issue that I’m just afraid to say clichés. I could say, is it because men think that women cannot make movies? Can that possibly be the question? Are there more men who are producers? Either way, there is something I have noticed in France. Men have greater budgets. Is it because men are more comfortable working together? At the end of the day, we just need to really fight to make movies and encourage younger girls. I know that I may be more shy that my male equivalents so if I see that there’s a young timid girl that wants to make movies I need to push her.

This has been your first time presenting a feature movie in Sitges. How has the experience been so far?

That’s also a tough question. I really like being here because it’s a festival that I enjoy coming to, to watch films. I like what they select. For the film itself, I wanted to meet more people to talk about it. And I didn’t, probably because I did not stay at the end of the screening. I should have probably done that to talk to people and share. But I think it’s a good starting point.

Last but not least, what’s your distribution strategy for the movie?

We’re sending it to many festivals. I already have distribution deals in France and Greece, the two main countries. But we don’t have a sales agent yet, so we don’t know what will happen in other countries. Maybe film festivals will help us find some.

I’m sure they will. Thank you so much for your time!

“Los actores americanos no están acostumbrados a que los dirijan”, entrevista con JC Falcón, director de People You May Know

JC Falcón acaba de terminar su película People You May Know y ya está pensando en proyectos de futuro. “Yo nunca tuve sueños Hollywoodianos”, nos explica el director nacido en Gran Canaria desde Los Ángeles, ciudad a la que llegó hace tres años para probar suerte lejos de la crisis económica que se vive en España. Con él hablamos de su último filme, el primero rodado en Estados Unidos, de cómo es hacer películas en los dos países, y de la situación actual del cine independiente.


¿Cómo han ido estas semanas de rodaje?

Ha sido toda una aventura porque ha sido muy corto, fueron 14 días efectivos de rodaje. Para mí era un reto, porque era la primera vez que rodaba un feature film en Estados Unidos, de carácter más profesional, con un equipo más amplio.

Hicimos un muy buen trabajo de planificación. Estuvimos varias semanas planificando bien la película y cada miembro del equipo tenía muy claro cuál era su cometido porque sabíamos que no teníamos tiempo para llegar al set y estar divagando sobre qué hacer. También hicimos un trabajo de ensayo con los actores. La idea era llegar, montar la cámara y empezar a rodar.

Fue una aventura muy positiva en todos los niveles, ha sido una escuela muy grande para mí. Quieras o no, cuando estás trabajando en un idioma que no es el tuyo, con otro tipo de estructura, siempre aprendes mucho. Ahora, a toro pasado, puedo decir que lo pase muy bien. Lo conseguimos, ¡al final lo conseguimos!

¿Cómo te lanzas a este reto, a grabar una película en dos semanas en Los Ángeles?

Te voy a ser sincero, como no puede ser de otra manera. Yo vine desde España porque, después de la estrena de mi película La Caja en 2007, en 2008 empezó la famosa crisis. Y si el cine siempre ha ido mal, a partir del 2008 fue prácticamente nulo. Vi que no había posibilidad de encontrar trabajo y, antes de tirar la toalla, miré de agotar el último cartucho yendo a Los Ángeles. Yo siempre he dicho que si a mí me dejan hacer mis peliculitas en España sería el más feliz del mundo, nunca tuve sueños Hollywoodianos. Vine con varios proyectos bajo el brazo y en estos años he estado moviéndolos y trabajando en ellos. Pero eran proyectos de carácter más ambicioso y, en este negocio nuestro, los plazos son muy lentos. ¡El tiempo se me comía! Se une que estás en un país extranjero, no estás arropado por tu familia, por tus amigos, y siempre es mucho más difícil. Hasta que de pronto un día me cambió el chip. Como dicen, “si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma” y pensé en plantear desde los inicios un proyecto en el que yo tuviera el 99% de seguridad de que lo iba a sacar adelante. Así fue. Es una historia de pocos personajes en la que los elementos que configuran la trama no precisan de una gran producción, está basada en la historia personal de estos personajes, en el diálogo. Tuve la suerte de que a las primeras personas a la que les propuse el proyecto a modo de inversores les encantó la historia y a partir de ahí me puse en contacto con Guillermo (Escalona), con La Panda, y con Pau (Brunet) y empezamos a moverlo todo. Te hablo del verano pasado. En septiembre-octubre empezamos a trabajar con La Panda y en un año prácticamente se ha conformado este proyecto.

Háblanos de la película, la historia que cuenta… Vemos que la comparáis con 500 days of summer,Obvious Child… ¿Es este tipo de comedia dramática?

Sí, es una comedia dramática, como digo yo, como la vida misma. La vida no es siempre comedia y no es siempre un drama, siempre está mezclado. Y en mis proyectos, me gusta jugar con eso.

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JC Falcón con el actor Mark Cirillo

Cuenta historias basadas en las relaciones, en los desengaños, en la frustración y en algún momento incluso en la pérdida de confianza que puedes tener en la gente que te rodea. Todo eso envuelto en unos personajes que están rondando la cuarentena, cuando empiezas a plantearte ciertas cosas en la vida. Es tarde para algunas cosas pero muy pronto para otras, y estás un poco en terreno de nadie. Del modo que lo plantea la sociedad hoy en día, parece que a los cuarenta tengas que estar recogiendo frutos en lugar de sembrando. Quien a esa edad no lo ha conseguido, puede sentirse frustrado, y entrar en unas inseguridades con las que es difícil lidiar. Esta película habla de todo esto a través de cuatro amigos. Son dos historias paralelas que confluyen y divergen en el modo de vida y las situaciones del mundo gay y el mundo heterosexual. En el mundo gay, llega un punto en el que está la idea generalizada de que es más difícil asentar una relación, que la gente se comprometa, que hay más miedo precisamente a ese compromiso. Y en cuanto al mundo hetero, llega un momento en el que sientes la necesidad de tenerlo todo para ser feliz, en este caso, formar una familia, pero al final eso no lo es todo. Si la esencia que mantiene una pareja unida, el amor, la confianza, se quiebra, por efecto dominó lo demás se destruye.

¿Qué tan autobiográfica es la película? ¿Cuánto tienen de ti estas historias?

Ya he escuchado a otros escritores o guionistas decir que “nunca le cuentes una historia a un guionista si no quieres verla en un libro o en una película”. En este caso, esta película es, no sólo autobiográfica, sino que está hecha de pequeños trozos de vida de toda la gente que me ha rodeado. Hay muchas situaciones reales que me han inspirado, que no aparecen exactamente iguales, y hay otras muchas que sí que han sucedido tal como están. A muchos de estos amigos les he dicho “¿te acuerdas cuando me contaste eso o la situación que vivimos en aquel momento? Está en la peli”. La película está totalmente nutrida de este tipo de experiencias y ellos están muy emocionados y muy expectantes de ver qué he hecho yo con eso.

Leía en el dossier de PYMK que las películas con temática gay actualmente tienen más ventas internacionales que las de otras temáticas. ¿Por qué crees que es eso? ¿Hay un auge de esta temática?

Creo que se está normalizando. A la gente le da menos reparo ir a ver las películas en un festival de cine gay, o ir a ver una película de esta temática. Hay menos reparo y mucha más visibilidad. Esto hace que tenga más seguimiento y más repercusión. Yo he intentado huir del estereotipo gay. He querido hacer una película totalmente normalizada, en la que hay un personaje gay con un personaje heterosexual que confluyen con total normalidad, que el tema de la sexualidad no importe lo más mínimo.

¿Y la ciudad? ¿Qué rol tiene Los Ángeles, en esta película? Tengo entendido que es una parte importante a la hora de sacarla al mercado…

No es tanto la ciudad física, como la esencia, el sentimiento que tiene vivir en Los Ángeles. No es una película en la que estés todo el tiempo enseñando la ciudad, al contrario. Sin embargo, respira esa actitud. En algunos momentos, hay actitudes muy angelinas que todos conocemos. Pero luego hay esa alma y sensaciones que desarrolla la gente que vive en Los Ángeles. Es una ciudad diferente, especial. Te puedes sentir muy solo en cierto momento, hay días que la odias y días que la amas, es una ciudad de mucho contraste. Yo tenía un poco de respeto a escribir una película, no sólo en inglés, sino sobre una ciudad y su gente siendo yo de fuera. Me parecía un poco atrevido. Pero me ha chocado positivamente que la gente que se ha leído el guion ha dicho que es muy angelino, que respira mucho la esencia de Los Ángeles.

Hablábamos en nuestra entrevista con Elisa Lleras del VOD y de las posibilidades que da a películas más pequeñas. ¿Cómo de importante puede ser para People You May Know?

Hoy en día este tipo de plataformas son una gran ventaja para películas como la nuestra, que hace unos años no hubieran tenido ninguna posibilidad si no caen en manos de una distribuidora. Sobre todo, porque igual podrías conseguir que una pequeña productora la proyectara en un par de salas pero si no tienes dinero para promocionarla se queda en nada. Sin embargo, estas nuevas plataformas tienen una capacidad de repercusión tan o mayor que la propia distribución en salas. Es una de las mejores salidas para películas de poco presupuesto. A mí me encantan, valoro mucho este tipo de plataformas, que luego tiene un gran seguimiento.

Has hecho películas en España y ahora una película en Estados Unidos. ¿Cómo de diferente es hacer cine en los dos países?

Una vez estás en el set y has dicho “acción”, en esencia es lo mismo. Aun así, aquí la estructura, todo lo que rodea a una producción, es mucho más estricto. Las labores, las profesiones de cada miembro de los equipos de producción están muy protegidas por los sindicatos. En España, en muchos casos, los guionistas están muy desprotegidos y los actores muy abandonados. A mí me chocaba la manera tan meticulosa tienen aquí de tratar algunos temas. Allá tenemos una manera de trabajar un poco más laxa, más permisiva en algunos momentos.

También es verdad que a mí me gusta mucho trabajar con los actores, hacer un trabajo previo de ensayos y de preparación, y aquí no están muy acostumbrados a eso. Los actores americanos no están muy acostumbrados a que los directores los dirijan, sólo a que les marquen las direcciones físicas de lo que hay que hacer. Y cuando les planteé que íbamos a estar ensayando, se quedaron un poco sorprendidos. Ellos están muy acostumbrados a resolver por su cuenta, y yo no. Entre todos, con sus aportaciones y con las mías, conseguimos sacar la película adelante. Me decían que estaban encantados con la experiencia y ha salido todo muy bien. Estoy muy contento, encantado con el casting que tenemos.

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El director durante el rodaje de People You May Know

De cara al futuro, ¿qué viene tanto para la película como para JC Falcón?

En la película, los productores están negociando la distribución por diferentes vías. Esperamos que esté terminada a finales de año para poder estrenarla a principios del año que viene. En función de la plataforma de exhibición que tenga, veremos qué orientación lleva, si va a festivales o a alguna plataforma de Internet. Tenemos mucha fe en este proyecto y creo que ha salido una niña bonita. Desde el principio, pensé que quien entrara en este proyecto tenía que ser por amor, no podía ser por dinero porque evidentemente, por ahora, nadie se va a hacer rico con esta película. Y así ha sido. Todo el que ha entrado ha disfrutado tanto del guión como de la preparación de la película y están enamorados. Y cuando hay tanto amor en una historia, sale bien.

En cuanto a mí, estoy trabajando en un proyecto, uno de los que estaban sobre la mesa, que lleva dos años para salir adelante y que espero que por fin salga en 2016. Es una película americana que se rodaría entre Los Ángeles y la India, una comedia que me tiene muy enamorado. Es una historia sobre las viejas leyendas, divas, de Hollywood que hacen un viaje a la India y ahí se monta el desmadre.

Suena un poco a The Best Marigold Hotel

De alguna manera sí. Cuando vi que salió la película, sobre todo la primera, pensé “¡ya se me han adelantado!”. Pero por otro lado ha ido bien porque ha puesto en órbita y de moda el cine hecho por actores y actrices mayores, que estaba ya muy denostado. Parece que cuando pasas de determinada edad ya no escriben para ti. Y esta película está escrita precisamente para estas personas. Las historias no tienen nada que ver, pero ha ayudado mucho a poner en órbita que hay grandísimas estrellas que están esperando, deseando que escriban algo para ellos.

Para ir cerrando, ¿Qué hace una película indie: la temática, la mirada del director, el presupuesto…?

Es un poco todo. La mirada del director viene dada en muchos casos, o en mi caso en particular, por las limitaciones de presupuesto. A partir de ahí se ha generado un estilo, un formato indie. Hay películas con ese punto indie con un presupuesto que ya quisiera yo, 7 millones de dólares. Pero realmente una películaindie es la que tienes que hacer con 400, 500 o 600 mil dólares en la que tienes unas limitaciones de producción que te obligan no sólo a ser creativo sino resolutivo. A mí como director me obliga a resolver visualmente de una manera que no haría en otro tipo de producción y a tener una visión diferente de la historia que quiero contar. Y sobre todo, esas limitaciones te dan ciertas libertades que no tienes cuando trabajas para un estudio en el que estás sometido a las pautas y a las direcciones de la productora. En una película independiente, se respeta mucho la libertad creativa del director y de los actores.

¿Qué consejo darías a un director que este empezando, ya sea en España o en Estados Unidos?

El consejo es bastante diferente en Estados Unidos y En España. Pero yo creo que lo que yo he hecho este año es una fórmula que me la aplicaría si estuviera empezando: no esperar a que llegue el megaproyecto porque se te va a pasar el tiempo en la espera. Hoy en día hay muchas más oportunidades de hacer proyectos más asequibles y realizar tú mismo tus propios proyectos. Lanzarte a contar tu historia utilizando las herramientas que tienes disponibles. Escribe lo que sea y ya sal a la calle a rodarlo.

Entrevista publicada en Indiewood/Hollywoodn’t el 27 de Julio de 2015. Artículo original: http://indienyc.com/los-actores-americanos-no-estan-acostumbrados-que-los-dirijan-entrevista-jc-falcon-director-de-people-may-know/

“In the U.S. people are trained to recognize talent” – Elisa Lleras, Co-founder and Executive Producer at La Panda

When the eleven members of La Panda met in Los Angeles in 2011, they couldn’t imagine that, years later, one of their movies would win a Goya Award and would be about to be released in the United States. On the occasion of their third anniversary, we spoke to Elisa Lleras, co-founder and executive producer at La Panda, to go over this journey. She arrived to the Unites States in 2008 as a student at Columbia University, and ended up moving to Los Angeles “to make movies”. Now, she works between Los Angeles and New York, mainly in projects for La Panda, but also in Latin commercial content. “I must be the only stressed person in Hawaii,” she warns us. From Oahu, where she is shooting a movie along with Daniel Noah and Josh Waller, partners from Spectrevision, she gives us her first moments of the day before immersing herself in the movie’s preproduction.


 

How do you come up with La Panda? Why La Panda and why in the United States?

We met here. Some of the members of La Panda knew each other from college in Barcelona but we all met in Los Angeles out of the sudden in 2011 and became friends. We had a big group of people mostly working in cinema and we started collaborating with each other. We saw that we could work together, we worked well and we liked being together so we thought that this could have a future as a company. The group started the talks was much bigger than we are today. We spent nights at home drinking wine and talking about what we could do, what we were all interested in. At the end, we were 11 people and decided that we wanted to create content with Spanish talent in the United States. Of course, it wasn’t easy, because we are a lot of people. We were 11 people who agreed in mostly everything, but we are from Spain and we yell a lot. Always!

11 people is a pretty big number for a company…

That’s true but we understand it as a collaboration with each other. We agree in the basics and give members freedom to do what they think is best. If someone has a project they believe in and are passionate about it, we all support.

Trust is the key, then…

Pure and absolute trust. Exactly.

What difficulties have you encountered during these three years?

We started in 2012, so we are just turning three. We were lucky to start strong, with a contribution with Apaches for their movie Open Windows, which we shot in Austin, TX. It was there where we decided the path our company had to take. And that was making audiovisual material with Spanish talent, basically behind the cameras. The project could perfectly be American, as a matter of fact Open Windows was, and a lot of our projects have been and will be American. Others are purely Spanish, like 10,000 km., which director is from Spain and which was shot in Spain, in Spanish and Catalan. We are now studying the possibility of making movies with Latin talent for the Latin audience.

In Spain, the movie industry is still having difficulties after the crisis that started in 2008. There are no shootings there and they don’t even think about shooting overseas, which is our expertise. People are now understanding that shooting overseas is not that expensive, but it has been difficult for us to make people understand what we do and what we can bring.   

What does La Panda bring to the international cinema and international content –which I understand is your expertise- that others don’t? 

That’s the million-dollar question! We bring our content. Generally, we develop our own content so we bring something that no one else has: our ideas, our taste and our way of working, with is nothing like anyone else’s way of doing things.

Working with La Panda is not like working with any other company because we are all about collaboration. It is always about development, ideas, how to do things. We love talking, collaborating and dealing with things through communication. That’s what we do.

You mentioned 10,000 km. and its director, Carlos Marques-Marcet. We read that he left Spain to the U.S because, at the moment, it is not possible to make movies in Spain. Is that so?

No. And, actually, he explained it at the Goya Awards gala. It is possible and we are working on it. What happens is that, in the U.S., there is something that we always found very interesting. There’s a lot of support to young talent, to those who are starting their careers. And in Spain that’s not the usual. They don’t impend it but, in general terms, there is not as much support to those who are starting as we have seen in the United States. When someone finds your idea interesting, even if you have not done anything before, they will give you the opportunity.

It is indeed possible to make a movie in Spain and Carlos proved that. Sure enough, he was lucky to be a member of La Panda; we helped the movie and we’d like to think that, maybe, that’s why it had such an international outreach. The movie has also been sold in the U.S. and it will be released on July. That’s not the usual for a Spanish movie, and even less for such a small one. Carlos has a lot of talent, and I am not saying this because he’s part of our team! We want people to understand that this kind of movie can be done, well done; and, with some international support, they may have an outreach.

You also mentioned the difficulties for young people in Spain as opposed to the situation in the United States. Do you think this is due to the economic situation or there’s a cultural element involved?

I am going to say it’s something cultural that in Spain experience is more valued than youth. When you’re young and have innovative ideas, you’re usually not taken into account. Here, a good idea is a good idea and people are trained to recognize talent. A good example of that is David Martín. He made Stealing Summers and we are now producing his second movie. It is a bigger film, with a budget of almost $4 million. We have always gotten positive feedback; people read the scripts; we have investors and av agent in the United States and everyone is excited about the movie. David’s age was never an issue and neither was the fact that he was just making his second movie or that we were starting as a company. There’s usually some other issue, but we feel we’re playing in the same league as the others.

At La Panda, you organize activities with filmmakers. You recently organized one with people who had recently arrived from Spain. Have you noticed if there are now more people moving to L.A. from Spain?

We organize several activities. We just had The summer of shorts, which was a celebration for the short movies we made last year. Three young filmmakers from Spain came to make their shorts and La Panda sponsored them and produced their movies. We are also contributing with ESCAC film School to do The Summer of shorts every summer. Students in their last year will have the possibility to submit projects, some will be chosen and they’ll be sponsored to come to Los Angeles to shoot their movies with La Panda.

We are also organizing meet ups because there are a lot of Spaniards who want to come to Los Angeles. We did the first one a month ago with the help of ICEX, which representatives answered questions regarding life in L.A. and the industry. Basically, I think it’s been understood that the industries in the U.S and in Spain can work together.

La Panda is getting more and more interested in the Latin market. What brought you to this expansion?

I am not the expert on the Latin market at La Panda. That would be Jana Díaz Juhl, Julia Fontana and Pau Brunet. However, we have noticed, and that’s something we had already seen when we first started as La Panda, that the Latin market is opening up to creating content in the United States. What was happening was that Univision and Telemundo were shooting in Latin America and bringing the content here here for the Latin audience. We have seen a little of a reverse; they are now shooting here.

Getting into the Latin market was a logical evolution; because of the language but also due to our interest in anything related to immigration, anything related to a culture inside another one. That’s something we are naturally interested in. And we are also interested in doing that in Spanish. Content in Spanish is increasing in the United States; it doesn’t have to be in English to succeed anymore, and that’s new, it started a couple of years ago. Our project The Turned, that we’ll be shooting next year, is a horror movie that talks about immigration, Latin content in English. It’s very interesting to be in this evolution!

There is a general tendency in which people are not going to the movie theatres anymore because they have many more options when it comes to consuming content. What can filmmakers or the filmmaking community do to bring more people into the theatres? What went wrong?

Maybe we are not approaching the issue as we should. People didn’t stop consuming content; they are just consuming it in a different way. We need to evolve towards the way in which people are consuming content. They use Netflix, a service that will soon be in Spain. Why not? I think it’s a wonderful way to make your work public. We are more interested in content itself than in the way of watching it. We don’t think that we need to reverse the way in which people consume content, but rather work to create the content that people want to see.

How can platforms like Netflix help new filmmakers?

They can help quite a lot. Online content platforms give many more opportunities to new filmmakers who make small movies. We make content with budgets that range from half a million dollars to five million. There is room for this kind of content in the movie theatres, and that’s actually what happened with 10,000 km. which will be released, but online platforms give more opportunities. Netflix is buying, Amazon is creating things, we are seeing how some things are released on VOD and at the movie theatres at the same time… Working this way, we have a better chance to succeed.

10,000 km. Did you guys expect such a success?

You always hope it will happen but you never know. We always knew that Carlos had an amazing talent. We knew the movie was going to be great as soon as we could make it. When we won the South by Southwest (SXSW) Award, that was the boom, what put La Panda on the map, we got agents, we sold the movie. We have always known that the audience wants good movies, good stories, wherever they are made, in whatever language and with whatever money you have, but good movies with good stories. We couldn’t believe that the audience only wanted Transformers. It was wonderful to find out that we were right.

You all love the movie’s topic. Is it because you identify yourselves in it, is it based on your experience as expats?

Exactly, we feel it because it’s very autobiographic. We all have experienced this problem, having someone you love far away; your boyfriend, girlfriend, your parents, whoever it is. It’s something universal. From the very beginning, we have been interested in any topic related to immigration, to being far away, in a culture that’s not yours, adapting, feeling that you don’t belong anywhere… So, 10,000 km was the best movie to make La Panda known.

What advice would you give to a young filmmaker who wants to take a chance in the United States?

I like to recommend them to come as students if they can. The American industry has nothing to do with the Spanish one and if you learned cinema there you need to study it here. I don’t even know if I would recommend to a young Spanish filmmaker to come to the U.S. I would recommend them to work on their content, to find a voice, to find the stories they want to tell and producers who believe in it, wherever they are. And only then will they be able to move their careers forward.

“En Estados Unidos, la gente está entrenada para reconocer talento” entrevista con Elisa Lleras, co-fundadora y productora ejecutiva de La Panda

Cuando los once integrantes de La Panda se conocieron en Los Ángeles en 2011, nunca se imaginaron que años después una de las películas producidas por su empresa ganaría un Goya y estaría a punto de estrenarse en las salas de Estados Unidos. Aprovechando su tercer aniversario, hablamos con Elisa Lleras, cofundadora y productora ejecutiva de La Panda, para repasar lo que está dando de sí este viaje. Ella llegó a los Estados Unidos en 2008 para estudiar en la Universidad de Columbia y acabó mudándose a Los Ángeles “para hacer películas”. Ahora trabaja entre California y Nueva York, fundamentalmente en proyectos de La Panda, pero también en contenido comercial latino. “Debo ser la única persona estresada en Hawaii”, nos avisa. Desde Oahu, donde se encuentra rodando una película en colaboración con los partners de Spectrevision Daniel Noah y Josh Waller, nos dedica sus primeros momentos del día, antes de meterse de lleno en la preproducción del filme.


¿Cómo surge la Panda? ¿Por qué La Panda y por qué en Estados Unidos?

Nos encontramos aquí. Hay algunos miembros de La Panda que ya se conocían de la universidad en Barcelona, pero básicamente todos nos encontramos de repente en Los Ángeles en 2011 y nos hicimos amigos. Teníamos un grupo grande de gente que en general se dedicaba al cine de alguna manera y empezamos a trabajar colaborando entre nosotros. Y de ver que trabajábamos juntos, trabajábamos bien y nos gustaba estar juntos pensamos en si esto podía tener un futuro como empresa. Nos sentamos a hablar un grupo mucho más grande del que quedó finalmente, y hacíamos noches en las casas tomando vino y hablado de lo que podríamos hacer, lo que nos interesa. Al final quedamos un grupo de 11 personas que decidimos que queríamos hacer contenido con talento español en Estados Unidos. Efectivamente, no fue fácil, porque somos muchos. Éramos 11 que estamos muy de acuerdo en todo, pero somos españoles y gritamos mucho.  ¡Siempre!

11 personas es un número bastante grande para una empresa.

La verdad es que sí pero lo llevamos como una colaboración entre todos. Estamos de acuerdo en lo fundamental y damos libertad a todos los miembros  para hacer lo que ellos opinan. Siempre que alguien tiene un proyecto en el que cree y siente pasión por él, todos apoyamos.

Confianza es la base, entonces…

Confianza pura y absoluta. Exactamente.

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Los once miembros del equipo de La Panda, en Los Ángeles

¿Qué dificultades  os habéis encontrado durante estos tres años?

Empezamos en el 2012, justamente estamos cumpliendo ahora tres años. Y tuvimos suerte de empezar fuerte, con una colaboración con Apaches en su película Open Windows que rodamos en Austin. Ahí fue donde decidimos el camino de la empresa. Y era hacer material audiovisual con talento español, fundamentalmente detrás de la cámara. Una persona de España y luego el proyecto podía ser perfectamente americano. Open Windows lo era y muchos de nuestros proyectos lo han sido y lo son. Otros son puramente españoles, como 10.000km., cuyo director es español, y se rodó en España, en español y catalán. Ahora estamos estudiando hacer películas que sean para audiencia latinoamericana con talento latinoamericano.

En España el cine tiene las dificultades que tiene desde la crisis del 2008. Ni se rueda tanto allí ni mucho menos se piensa en rodar fuera, que es nuestra especialidad. Se va abriendo, la gente va entendiendo que no es más caro, que de hecho abre fronteras, posibilidades, pero nos ha costado un poquito que la gente entienda lo que hacemos y qué podemos aportar.

¿Qué aporta la Panda que no aporten otros al cine internacional y al contenido internacional, que entiendo que es en lo que os centráis?

¡Esta es la gran pregunta! Nosotros aportamos nuestro contenido, desarrollamos nuestro propio contenido en general, por lo tanto aportamos algo que no tiene nadie más, como son nuestras ideas, nuestro gusto y nuestra forma de hacer, que no tiene nada que ver con la forma de hacer de nadie más. Trabajar con La Panda no es como trabajar con cualquier otra empresa porque somos una colaboración. Siempre se trata mucho de desarrollo, de ideas, de cómo hacer las cosas, muy de hablar, muy de colaborar y muy de llevar las cosas con mucha comunicación. Es lo que nosotros hacemos.

Hablabas de 10.000km. y de su director, Carlos Marques-Marcet. Leímos en una entrevista que se fue a Estados Unidos porque en España no se pueden hacer películas ahora mismo. ¿Crees que esto es así?

No. Y, de hecho, ya en su precioso discurso de recogida del Goya lo dijo él también.  Que sí se puede, que estamos en ello. Lo que pasa es que en Estados Unidos hay una cosa que a nosotros siempre nos ha parecido muy importante. Hay mucho apoyo al talento joven, a la gente que está empezando. Y en España esto no es lo más normal. No es que te pongan trabas pero en principio no se apoya a la gente sin experiencia de esta forma que nosotros encontramos en Estados Unidos. Cuando alguien encuentra algo interesante, a pesar de que tú no hayas hecho nada antes, te dan la oportunidad.

Existe la posibilidad de hacer una película pequeña en España y Carlos es una prueba de ello. Efectivamente, él tuvo la suerte de ser uno de los miembros de La Panda, nosotros apoyamos esta película y nos gusta pensar que a lo mejor por eso tiene más proyección internacional que una película de este mismo presupuesto en España. Conseguimos que Natalia Tena participara en la película y esto dio un poco mas de proyección internacional. Y también se consiguió vender la película en Estados Unidos y se va a estrenar en Julio, que no es lo normal para una película española, y mucho menos para una pequeña. Carlos tiene mucho talento, ¡y no lo digo porque sea nuestro! Esto es lo  que nosotros queremos que la gente entienda: que este tipo de películas se puede hacer, se puede hacer muy bien y, con un poco de apoyo internacional, pueden tener una proyección.

Hablas de las dificultades en España en contraposición a la ayuda a los jóvenes en Estados Unidos. ¿Crees que es por la situación económica o hay un factor cultural detrás?

Voy a decir que es un poco cultural. No seré yo quién diga nada malo del cine español pero es cultural que en España se valore más la experiencia que la juventud. Es fácil que cuando se llega siendo joven y con ideas innovadoras no se te tenga tan en cuenta. Aquí una buena idea es una buena idea y la gente está entrenada para reconocer talento. Lo vemos ahora con la película que estamos preparando para David Martín Porras. Él hizo ya Stealing Summers y ahora estamos trabajando su segunda película, más grande, con un presupuesto de casi 4 millones. Siempre hemos conseguido una respuesta positiva, la gente se lee los guiones, tenemos inversores y un agente en Estados Unidos, y están todos ilusionados con la película. Nunca sale a relucir que David es joven, que David no ha hecho más que una película y que nosotros estamos empezando. No es ese el problema. Muchas veces es otro, pero estamos jugando en la misma liga que los demás.

En La Panda hacéis actividades con cineastas, por ejemplo, recién llegados de España. ¿Has notado que hay más gente viniendo de España?

Tenemos varias actividades. De hecho, ahora acabamos de hacer The summer of shorts, que era como una celebración de los cortos que hicimos el año pasado. Tres jóvenes españoles vinieron a hacer cortos y la Panda les patrocinó y les produjo los cortos. Además, estamos haciendo una colaboración con la ESCAC  y vamos a hacer The Summer of shorts cada verano. Sus alumnos de último año van a tener la posibilidad de presentar proyectos, se va a elegir una cantidad de cortos y se les va a patrocinar para que vengan a Los Ángeles a rodarlo con La Panda.

También estamos haciendo encuentros porque, efectivamente, hay muchos españoles que quieren venir a Los Ángeles. Hicimos el primer meet up hace un mes con la colaboración del ICEX para responder a las preguntas de los españoles nuevos en Los Ángeles sobre visados, sobre cosas prácticas, pero también sobre la industria, qué están haciendo, cómo han llegado aquí.. Fundamentalmente, creo que se está entendiendo que el mercado estadounidense se puede abrir al español y pueden trabajar juntos.

Decías que os estáis abriendo un poco más al mercado latino. ¿Qué os ha traído hasta la apertura hacia el mercado latino?

Yo no soy la experta en el mercado latino de La Panda. Estos son Jana Díaz Juhl, Julia Fontana y Pau Brunet, pero sí que hemos notado, e incluso ya lo habíamos visto al principio de La Panda, que el mercado latino se abría al rodaje de contenido en Estados Unidos. Lo que estaba pasando es que Univisión y Telemundo estaban rodando en Latinoamérica y trayendo el contenido para la audiencia latina aquí. Hemos visto un poco de reverso, que efectivamente se empieza a rodar más aquí. Pensamos que era una evolución lógica, dado el lenguaje pero también nuestro interés por todo lo que signifique inmigración, por todo lo que signifique una cultura dentro de otra… Es algo que naturalmente nos interesa. Y nos interesa también que sea en español. El contenido en español está subiendo en Estados Unidos, ya no es necesario que algo sea en inglés para que triunfe, y esto es nuevo de hace un par de años. Nuestro proyecto The Turned, que rodaremos el año que viene, es un proyecto de terror que habla de inmigración, pero es en inglés con contenido latino. Nos parece muy interesante estar dentro.

Estamos viendo una tendencia en la que la gente está dejado de ir al cine, igual porque tienen muchas más opciones para consumir contenido, ¿qué pueden hacer los cineastas o la comunidad cineasta en general para llevar más gente al cine? ¿Qué se ha hecho mal?

Me parece que a lo mejor estamos enfocando las cosas de una manera que no es correcta. No es que la gente haya dejado de consumir material audiovisual, sino que lo consume de otra manera. Debemos evolucionar de la manera en la que la gente está consumiendo. Ahora se consume en Netflix, que abrirá en España. ¿Por qué no? A mí me parece que esta es una manera maravillosa de dar a conocer tu contenido. Nosotros estamos más interesados en el contenido que en la forma de consumirlo. No nos parece que sea necesario revertir la manera en la que la gente consume sino trabajar en crear contenido como la gente quiera verlo.

¿Cómo pueden ayudar estas plataformas a los nuevos cineastas, a quien está empezando?

Bastante. Las plataformas de contenido online dan muchas más oportunidades a cineastas nuevos que hacen películas pequeñas. Nosotros hacemos contenido de medio millón a cinco millones. Este contenido sí que tiene cabida en el cine, y de hecho 10.000 km. se va a estrenar en salas, pero online es donde realmente se dan más oportunidades. Netflix está comprando, Amazon está haciendo cosas, se estrena a la misma vez en Video On Demand que en el cine… Nosotros estamos trabajando mucho de esta manera porque por ahí tenemos más salida.

10.000 km. ¿Os esperabais el éxito que ha sido?

Siempre lo esperas pero nunca lo puedes adivinar. Nosotros siempre hemos sabido que Carlos tiene muchísimo talento. Sabíamos que la película iba a ser buenísima cuando consiguiéramos de alguna manera hacerla. Cuando ganamos el premio South by Southwest (SXSW), aquello fue un poco el boom, puso La Panda en el mapa, conseguimos agentes, vendimos la película. Siempre hemos sabido que la audiencia quiere películas buenas, buenas historias, películas bien contadas, hechas donde se hagan, en el idioma que se hagan y con el dinero que tengas para hacerlas, pero buenas películas con buena historia. La audiencia no puede querer sólo Transformers. Fue maravilloso descubrir que efectivamente teníamos razón.

El tema os encanta a todos. ¿Es porque os veis representados en él, está inspirado en esta experiencia vuestra como expats?

Claro, a nosotros nos llega muy de dentro porque tiene mucho de autobiográfica. Todos hemos tenido que vivir este problema, el de tener a alguien que tú quieres lejos, ya sea una relación, tus padres, quién sea. Es muy universal. A nosotros  todo lo que sean temas de inmigración y de encontrarte lejos, en una cultura que no  es la tuya, adaptarte, como no perteneces a ningún lugar… Todos estos temas nos interesan desde el principio así que, que 10.000km. haya sido la plataforma para que La Panda se dé a conocer no nos podía parecer más adecuado.

¿Qué consejo le darías a un cineasta joven que tiene la idea de ir a probarlo a Estados Unidos?

A mí me gusta mucho recomendar que vengan de estudiantes, siempre que puedan. La industria americana no tiene nada que ver con la española, y si se ha aprendido a hacer cine allí conviene estudiarlo aquí. En realidad, yo no sé si recomendaría a un cineasta joven español venir a los Estados Unidos. Lo que recomendaría es que trabaje mucho en su contenido, que encuentre una voz, que encuentre las historias que quiere contar y que encuentre productores que crean en él estén donde estén. Y así intentar sacar su carrera adelante donde sea.

Entrevista publicada en Indiewood/Hollywoodn’t el 1 de Julio de 2015. Artículo original: http://indienyc.com/en-estados-unidos-la-gente-esta-entrenada-para-reconocer-talento/

The power of a documentary

Ciutat morta. Dead City. That’s the name of the documentary that last January awoke part of the Spanish society and reminded them a case that had been forgotten (if we had ever been aware of it). A documentary that forced society to rethink the role of their leaders, media, and the forces that, they understand, should be there to protect them.

Let’s first put everything into context. February, 4th, 2006, Barcelona. Local police forces dislodge a party at a squatted theatre. During the eviction, a police charge ends up with alleged beatings to some of the people gathered there. One of them, Rodrigo Lanza, states to the cameras: “The only beaten ones were me, Juan (Pintos) and Alex (Cisternas),” the three of them Latin-American. A pot falls from an elevated floor at the theatre and a police officer is left quadriplegic. The three injured, two Chileans and an Argentinian, are taken to a Hospital where, after their injuries have been taken care of, they –who were in the streets and, therefore couldn’t have thrown the pot- are arrested. And so are two other people who, without having ever been close to the theatre, had the misfortune to be at the same hospital’s waiting room.  Their looks make them stand out and they are blamed for having been at the theatre.

One of these two people, Patricia Heras, is the main focus of the film. Passages of her diary, of a blog that she had ironically called Dead Poet, and her friends are part of a movie that conquest us with impeccable aesthetics and rigor. A movie that uncovers a case that questions the whole system of a country. One of Patricia’s friends, Silvia Villuelas, was fired from work the day after the movie was broadcasted due to her participation on it. That’s the extent of the effects the movie had.

All the arrested are tortured and serve sentences for years. On April 26th, 2011, while on parole, Patricia Heras kills herself. Rodrigo Lanza, who served 5 years and two months, remembers the girl who became his partner in this nightmare: “I don’t think prison killed her; suicide is a personal decision. But things would be different today if she had not been involved in this situation. Some people are too noble to live this shit. Some people are just too pure to withstand.”

And she couldn’t take it. And no one in Spain ever talked about it until Xavier Artigas and Xapo Ortega decided to make a documentary that not one TV network was willing to coproduce. A documentary that, despite having been released in 2013, in another squatted theatre to honor those who were involved in the case without a reason, was not broadcasted by the public TV network until last January 17th, 2015. A documentary that got 600,000 people in front of their TV, achieving more than a 20% of share, even when shown at a time and through a channel that didn’t make it seem especially relevant.  As happened with Errol Morris’ The Thin Blue Line, it was expected that Ciutat Morta would reopen the already known as the 4F case. It won’t happen, because the Prosecutor does not consider the film “new legal proof.” However, it has opened the eyes of a big part of this society, it has uncovered this case of arbitrary arrests by the Spanish security forces, and it has entered the all-important list of documentaries that make a difference. Because Ciutat morta will, and has already made a difference.

Watch the entire documentary at: http://www.ccma.cat/tv3/alacarta/Sala-33/Ciutat-morta/video/5433631/

 

Article published on the Spanish site of Indiewood/Hollywoodn’t on February 11th, 2015. Original article in Spanish: http://indienyc.com/el-poder-de-un-documental/